Síndrome de Déficit de Testosterona (SDT)

Riesgos y beneficios de la terapia con testosterona

La testosterona es la hormona masculina por excelencia. Ya comentamos en el post anterior que es la hormona que mantiene el impulso sexual, la producción de espermatozoides, jugando un papel relevante en la erección, en el mantenimiento de la densidad ósea, en la masa muscular, en el estado de ánimo, en la concentración y en la memoria.

Así mismo, definimos el “síndrome de déficit de testosterona (SDT), también conocido como “hipogonadismo de inicio tardío (HIT)”, como un síndrome clínico y bioquímico caracterizado por una serie de signos y de síntomas y por niveles bajos de testosterona en sangre.

Hicimos hincapié en los síntomas de SDT y sus causas, así como en la asociación de esta patología con el síndrome metabólico (obesidad, hipertensión arterial, diabetes, colesterol alto).

Con frecuencia la disminución de la testosterona va asociada a la disminución de la hormona del crecimiento (GH), de la IGF1 (factor de crecimiento insulínico) y de la melatonina y paralelamente a un aumento de la SHBG (globulina fijadora de hormonas sexuales) y de la leptina, hormona implicada en la obesidad.

Las consecuencias clínicas son:

  • Mayor riesgo de fracturas.
  • Atrofia muscular (disminución de la actividad física)
  • Alteraciones metabólicas (disfunción endotelial)
  • Disminución de la actividad sexual (escasa función eréctil, calidad del orgasmo , disminución del volumen seminal, disfunción eyaculatoria )
  • Depresión, disminución de la capacidad cognitiva, pérdida de memoria.
  • Diferentes estudios científicos vienen a concluir que niveles bajos de testosterona en sangre (ya vimos en el primer post como hay que calcular esos niveles), se asocia a:
    • Menor actividad física.

    • Sensación de cansancio.

    • Menor interés en el sexo.

    • Menor calidad de vida (más problemas de salud al ser más vulnerables).

    • Cefaleas frecuentes.

    • Mayor uso de analgésicos.

 

¿Puedes sentirte más joven y más fuerte con el tratamiento de testosterona a medida que vas envejeciendo?

A medida que vas envejeciendo la terapia con testosterona puede parecer la mejor fórmula “antiedad”.

Es una opción muy atractiva pero debes tener en cuenta los beneficios y los riesgos potenciales ya que existen muchas ideas erróneas de lo que el tratamiento puede y no puede hacer por ti.

Antes de iniciar tratamiento con testosterona es fundamental tener en cuenta que en los hombres mayores los niveles de testosterona disminuyen progresivamente (aproximadamente un 1% al año después de los 30-35 años). Por tanto es importante determinar si un nivel bajo de testosterona se debe simplemente a una disminución normal por la edad, o si se debe a una enfermedad como la que estamos refiriendo; Síndrome de Déficit de Testosterona (SDT).

En el caso que nos ocupa el Síndrome de Déficit de Testosterona (SDT), el organismo es incapaz de producir cantidades normales de testosterona debido a un problema en los testículos (hipogonadismo primario), o en la hipófisis (hipogonadismo secundario), que es la glándula que los controla, así como algunas enfermedades crónicas y ciertos fármacos.

¿Es aconsejable tratar con testosterona para un envejecimiento normal?

En ausencia de otras enfermedades que puedan incidir en una disminución inusual, no se recomienda tratar con testosterona un hombre que esté envejeciendo de manera natural.

¿Cuáles serían los riesgos de ese tratamiento para un envejecimiento normal?

La terapia con testosterona conlleva varios riesgos que el especialista, el urólogo, debe tener en cuenta.

  • Contribuir a empeorar la apnea del sueño (trastorno del sueño potencialmente grave).
  • Estimular el crecimiento no canceroso de la próstata, lo que se llama hiperplasia prostática benigna y por consiguiente empeorar los síntomas de esta patología.
  • Estimular el cáncer de próstata ya existente. Esencial el papel del urólogo para examinar y descartar esta patología antes del inicio con esta terapia.
  • Limitar la producción de esperma y provocar la disminución del volumen de los testículos.
  • Agrandar las mamas (ginecomastia) en algunos casos.
  • No está claro el papel de la terapia con testosterona y el riesgo de padecer enfermedades cardiacas (estudios contradictorios).

¿Un nivel de testosterona disminuido de forma natural puede causar los signos y síntomas del envejecimiento?

No necesariamente. Los hombres pueden experimentar varios signos y síntomas a medida que van envejeciendo. Algunos pueden ocurrir como consecuencia de los niveles más bajos de testosterona y que conllevan cambios en la función sexual, en los patrones de sueño, cambios físicos, cambios emocionales.

Algunos de estos signos y síntomas pueden producirse por varios “factores preexistentes”, como los efectos secundarios de algunos medicamentos, la apnea obstructiva del sueño, los problemas de tiroides, la diabetes, la depresión.

Es posible que estas afecciones sean la causa en los pacientes, con niveles bajos de testosterona, la única manera de saberlo es practicando un análisis de sangre y un estudio andrológico por parte del urólogo.

¿Debes de consultar con el urólogo sobre la terapia con testosterona?

Es esencial saber si esa terapia es la adecuada. El urólogo te pedirá un estudio hormonal, te hará exploraciones específicas, valorando el estado de la próstata, los testículos, las mamas, el tiroides.

Si el urólogo considera que debes seguir un tratamiento de reemplazo con testosterona, te hará controles trimestrales el primer año para ver el impacto de la terapia, los beneficios y los riesgos.

En un tercer post hablaremos del tratamiento de reemplazo con testosterona entre otras consideraciones.